¿Cuidados del adulto mayor? ¿Qué pide para ser feliz?

¿Cuidados del adulto mayor? ¿Qué pide para ser feliz?

Por:  Dr. José Francisco Parodi García

He pensado mucho sobre cuál sería el primer “post” para este blog. Mi primera elección era, desde luego, el explicar por qué hago esta web y la necesidad de la “alfabetización” en temas de salud en la sociedad… Pero encontré esto sobre los cuidados del adulto mayor para hacerlo feliz, que escribió MI AMIGA Eugenia. Confieso que me había comprometido con ella a difundirlo y no lo había hecho. Un día que llegué a verla ella misma lo había escrito y me dijo: “por favor doctor esto tienen que saberlo las cuidadoras, a veces nadie se lo dice y para mí son cosas muy importantes para ser feliz”.

Podría contarles cómo la conocí, que me llamaron para hacer cuidados paliativos con ella, que ha sido el caso de hipotiroidismo con TSH más alta que he visto en mi vida de médico (lo que a veces llamamos “un casote”), de cómo se recuperó y descubrió ella misma lo que algún alma enferma hacía, sin su consentimiento, con su dinero. Eugenia no tenía hijos, vivía con una acompañante en su departamento hasta se fue a la otra vida. Su partida fue rápida y digna como ella siempre lo pedía. Les podría contar de sus sobrinas, les podría contar de ella como ejemplo que se puede envejecer mentalmente bien, les podría contar de la fundación que promovió en EEUU, pero conociéndola se calló muchas de sus obras ayudando a otras personas y me quedaría corto. De todas formas para mi NO es lo importante, aprendí muchas cosas con ella, conversamos mucho, cuánto me hizo reflexionar. Descubrí que a pesar de los años todavía podía soltar una lágrima por un paciente que se iba. Una vez que fui a verla y me entregó en un papel esto que les copio. “Es un mensaje para las personas que cuidan o desean cuidar un Adulto Mayor dependiente, es lo que pensamos, tienen que conocerlo aunque a veces no podemos o sabemos decirlo”, me dijo. Ha pasado un tiempo desde esto, y lo vuelvo a leer. Perfectamente debería estar como material docente para cualquier curso de geriatría y gerontología o de personas que desean dedicarse a los cuidados del adulto mayor. Definitivamente lo voy a usar. Sólo hace falta leer, digerir lo que dice cada frase y no necesita más comentarios

CUANDO ME CUIDAS ME HACES FELIZ (Por Eugenia González, 90 años y más)

  1. MEDICINAS sólo las que el Doctor diga.
  2. Esperar a que uno se despierte, porque cuando me duermo me olvido de todo.
  3. Agradezco los desagradables servicios prestados, decir “por favor” y “gracias”.
  4. Baño con cariño y ayuda.
  5. Desayuno agradable con frutas y jugo.
  6. No ver noticias desagradables, nada de niños sufriendo o adultos matándose o robos.
  7. Caminar dentro de la casa o aún mejor al aire libre.
  8. No conversaciones sobre enfermedades, y menos de cáncer, tumores o muertes.
  9. Respetar el deseo de recibir visitas o no.
  10. Preguntar qué desea comer la persona que cuido, y recordar que, en algunos casos, la dentadura limita los menús.
  11. Ayudar y sugerir con cariño si uno puede cooperar.
  12. Tomar de la mano a la persona que cuidamos; ES MUY IMPORTANTE.
  13. Considerar que aunque sea un adulto mayor debe tomárselo en cuenta.

Querida Eugenia sigo aprendiendo de ti y por lo menos esta vez si cumplí al publicar tu pedido.

Un abrazo hasta el cielo.

Pepe Pancho.

El alcohol y las drogas en la vejez

El alcohol y las drogas en la vejez

Por: Dr. Patrick Alexander Wachholz

El   consumo de alcohol y drogas ilegales (drogas o medicamentos con receta, como los medicamentos de “recuadro negro”) para la tercera edad es una realidad que se ha deteriorado.

Cada año, cerca de 17 millones de prescripciones se tranquilizantes para los ancianos, y alrededor de 2,5 millones de personas mayores tener un problema con el alcohol o drogas. En los Estados Unidos, viudos más de 75 años tienen el más alto índice de alcoholismo, y son hospitalizados por problemas cardíacos mucho más a menudo que las personas mayores que no consumen alcohol.

Razones por las que las personas mayores pueden recurrir al alcohol u otras drogas

– El hecho de que sus “niños” crecen y se van a casa.

– El hecho de tener que renunciar a un trabajo o trasladarse a una casa más pequeña.

– El hecho de que el número de amigos es cada vez menor.

– Problemas con la salud física.

– O (a) compañero (a) muchos años se enferma o muere.

– ¿Ha tenido algún problema durante mucho tiempo siguió empeorando en los últimos años.

Estas y otras dificultades muy reales en el proceso de envejecimiento pueden estimular fácilmente los ancianos de consumir alcohol o drogas.

Hay que tener en cuenta que el proceso de maduración trae muchos cambios: la salud, estilo de vida obligaciones familiares, las funciones de trabajo y fuentes de apoyo. Y este proceso también puede traer dolor físico, el estrés, la soledad y pérdida de movilidad.

No es sorprendente que los signos de alcoholismo y adicción a las drogas son diferentes en las personas mayores y jóvenes. El abuso de drogas entre las personas mayores a menudo se oculta, se pasa por alto y no diagnosticada.
?
Sin embargo, hay algunos signos que pueden indicar un problema con el alcohol o las drogas, tales como:

– La actitud de beber solo o escondido.

– una bebida ritual antes o después de la cena.

– Pérdida de interés en pasatiempos y actividades divertidas.

– Beber pesar de las etiquetas de advertencia en los medicamentos recetados.

– uso inmediato y frecuente de tranquilizantes.

– Trastornos del habla, botellas de alcohol vacías, olor a alcohol en el aliento, cambios en el aspecto personal.

– problemas de salud crónicos y sin apoyo.

– La hostilidad o depresión.

– La pérdida de memoria y confusión.

El hecho es que, aunque el abuso de alcohol y drogas es perjudicial a cualquier edad, los ancianos es más perjudicial si se compara con las otras edades.

El impacto del alcohol y las lesiones relacionadas con las drogas es mucho más grave, el riesgo de interacciones medicamentosas dañinas es mucho mayor, y los efectos físicos generales del alcohol y las drogas son más debilitante entre los ancianos.

¿Por qué se diagnostica erróneamente el abuso de drogas en los ancianos?

Debido al insuficiente conocimiento, la limitación de los datos proporcionados por los pacientes y las pocas visitas a los pacientes; profesionales de la salud a menudo ignoran el mal uso de alcohol y drogas entre los ancianos.

El diagnóstico puede ser difícil debido a que los síntomas del alcoholismo y la drogadicción en las personas mayores a veces imitan los síntomas de otras enfermedades médicas y de comportamiento comunes en esta población, como la diabetes, la demencia y la depresión.

Además, muchos pacientes no son diagnosticados correctamente debido a la falta de formación de los médicos más o menos, debido a la creencia de que el alcoholismo y la adicción a las drogas no vale la pena el tratamiento de esta población.

Otros factores responsables ?? la falta de atención al alcoholismo y adicción a las drogas entre los ancianos incluyen el estigma y la vergüenza por el uso y abuso de estas sustancias, junto con una renuencia a buscar ayuda profesional, porque muchos en este grupo de edad consideran un asunto privado.

Muchos familiares de edad avanzada con el alcoholismo y la adicción a las drogas, en particular a sus hijos adultos también tienen vergüenza del problema y optan por no abordarlo fuera del hogar.

Junto con la impresión de que los problemas de alcohol o abuso de sustancias no pueden ser tratados con éxito en los ancianos, existe la hipótesis de que el tratamiento para esta población es una pérdida de recursos para la salud.

El tratamiento para el abuso de sustancias de la tercera edad

Dado que se identifica este problema hay una serie de opciones de tratamiento que pueden ayudar a las personas mayores para escapar del abuso de sustancias.

líneas de tratamiento debe centrarse en la comunicación con los pacientes de una manera empática y respetuosa, con énfasis en las comunicaciones sencillas y claras que tengan en cuenta los cambios cognitivos asociados con el envejecimiento, normal y anormal.

Las personas mayores pueden no ser conscientes del riesgo que están expuestos a la utilización de estas sustancias. Pueden ser simplemente utilizando estas sustancias como siempre han hecho y no se dieron cuenta de que los riesgos han aumentado.También puede haber una falta de conocimiento acerca de los peligros de mezclar alcohol con ciertos medicamentos recetados.

Los grupos de apoyo para los adictos pueden ayudar a las personas mayores para construir una vida lejos de abuso de sustancias, donde pueden encontrar compañía y el apoyo de otras personas que se ocupan de las mismas dificultades.

Anécdota de Consultorio

Anécdota de Consultorio

Por: Dr. Fernando Botta

Un día fui a atender un paciente a domicilio. Un hogar muy pobre, modesto, con la sobrecarga de decoración que tienen todos los hogares humildes.
No se por qué pero la misma sobrecarga decorativa he notado en los domicilios de la gente adinerada. Es como si unos pretendieran por medio de sus adornos disimilar lo que no tienen y los otros mostrarlo. Pero el tema no viene por ahí, discúlpenme la dispersión.

El hombre,de 62 años de edad, policía jubilado, estaba aquejado de síntomas que rápidamente me permitieron hacer el diagnóstico de una infección urinaria importante y de un agrandamiento de la próstata. Cuando yo estaba dándole mis diagnósticos y preparándolo para la consulta con el urólogo para su eventual cirugía surge detrás de unas cortinas que comunicaban a otra habitación su esposa, muy desgastada ella, parecía mayor que él y manifiesta que ya sabían que tiene que operarse de la próstata pero se negaba.
Procedí a preguntarle qué impedimentos tenía y, como me contestaba con evasivas, supuse que tendría algo que ver con los mitos sobre la potencia sexual por lo que lo interrogué directamente.

Efectivamente el hombre estaba convencido que si se operaba la próstata quedaría impotente. Le expliqué que no debería alterarse su potencia sexual mas que por mecanismos sicológicos y que la única alteración que tendría sería la ausencia de eyaculación, pero que mantendría sus orgasmos y que por lo tanto solamente perdería su capacidad de engendrar, que su vida sexual no cambiaría .

Contestó muy parsimonicamente : -” Total esta vieja no queda embarazada ni por decreto del gobierno y a mi edad no voy a andar pasando vergüenza con chiquilinas”.
Me fui de la casa convencido que el hombre se operaría y que había sido muy fácil convencerlo, solo con darle la información correcta que él no había recibido oportunamente.
A los pocos días me llega la invitación por escrito para asistir a su cumpleaños, fui a darle una breve visita y me explicó que estaba muy agradecido a mi información, que se operaría la siguiente semana y que deseaba festejar su cumpleaños con todos sus seres queridos por las dudas. Mantenía el miedo a morir en la operación pero lo vencía con facilidad. A los tres meses, cuando yo ya ni me acordaba de la cara del hombre, concurre a mi consulta, seguramente si lo hubiera visto en el domicilio me acordaría de él pero al sacarlo del lugar donde lo había conocido yo no lo recordaba.

Al entrar era evidente el enorme bulto en su entrepierna, que le dificultaba el caminar. Pensé ” Que hernia mas enorme tiene este hombre”, le pregunté por qué venía y me dice muy jovial: – “¿ Cómo no se acuerda de mi? Soy el que iba a dejar embarazada a la vieja.” En ese momento lo reconocí y le pregunté por su próstata ( y trataba de hacer memoria sobre su hernia pero mi mente no hallaba ningún recuerdo sobre una hernia y menos de ese tamaño), como andaba, como había quedado.
Me contestó que se había operado, que estaba muy bien , que su potencia sexual ya había sido probada varias veces y que venía a agradecerme , inmediatamente empezó a desprenderse el pantalón y ante mi asombro extrajo de su calzoncillo un huevo de ñandú que había recogido en el campo expresamente para mi y que había colocado entre sus testículos para que estuviera en contacto con su virilidad “salvada” por mi. En fin, que son las sorpresas de la vida y los misterios de la conducta humana, pero el hombre me demostró su agradecimiento.